“Quien se atreve a enseñar, nunca debe dejar de aprender”, John Cotton Dana

jueves, 7 de marzo de 2019

Fases del Ciclo de violencia contra la mujer.


Este ciclo suele tener tres fases que se repiten de forma continuada en la mayoría de los casos:
  1. Fase de tensión: La relación entre el hombre y la mujer comienza a ser distante, tensa y la agresividad muestra su cara levemente y de forma aislada en un principio para tornarse intensamente y frecuentemente ante cualquier acontecimiento que escape de la voluntad del hombre. A medida que transcurre el tiempo, la agresividad se va haciendo cada vez más manifiesta, intensa y frecuente; comienza a aparecer una mayor agresividad verbal, insultos, descalificaciones y la posibilidad de episodios de violencia física aislados y de poca intensidad. La mujer intenta por varios mecanismos minimizar el enfado del agresor sin que logre el objetivo deseado. La culpa recae sobre ella y sobre su actitud, sin que ella sea consciente de la mella que la está ocasionando el maltrato.
  2. Fase de explosión violenta: En esta fase se produce una descarga de la tensión y agresividad acumuladas durante la primera fase en forma de múltiples golpes y agresiones verbales. La mujer vive las consecuencias en forma de lesiones físicas y psíquicas; se encuentra impotente, confusa, cansada e indefensa. Después de la tormenta y la descarga, el episodio violento finaliza.
  3. Luna de miel. Tras el episodio violento se da paso a esta tercera etapa. El agresor regresa mostrando sobre la mujer una amabilidad manifiesta y trata de justificar la agresión de las formas más diversas. Se muestra amable y cariñoso convirtiéndose en el hombre "ejemplar" del que ella se enamoró; justifica su conducta refiriendo que había bebido, que está pasando por un mal momento, que tiene problemas con el trabajo, que está muy agobiado. o lo que es más habitual, dispara la responsabilidad sobre la mujer por no haber hecho algo o por haberlo hecho en contra de su voluntad. Estas mil razones llevan a exponer que no ha sido él quien ha golpeado, sino que han sido las circunstancias externas las que le han llevado a realizar esas conductas. Estas conductas de arrepentimiento unidas a las promesas de que no volverá a ocurrir, llevan a la mujer a creer que han sido las circunstancias las que han hecho que el hombre recurriera a esa conducta y que por lo tanto no volverá a ocurrir. En ocasiones el agresor, intenta actuar sobre familiares y amigos para que convenzan a la mujer de que le perdone, alguno inclusive se somete a tratamiento terapéutico para que la mujer vea que va a hacer todo lo posible para cambiar (la mayoría de los agresores acude solo a las primeras sesiones). Una vez que el agresor ha recuperado a la víctima, la fase de tensión no tarda mucho en aparecer reanudándose de nuevo el ciclo de violencia.
     

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